A medida que las inversiones en infraestructuras y resiliencia experimentan un resurgimiento en América del Norte y Europa, el agua de suministro público está recibiendo una renovada atención política.
Tras décadas de inversión limitada, se ha acumulado un gran volumen de proyectos de modernización pendientes, y recientemente se han debatido y aprobado importantes paquetes de financiación.
A modo de ejemplo, la Ley de Infraestructuras Bipartidista de EE. UU. autorizará un gasto nuevo de 550 000 millones de dólares, que incluye 55 000 millones de dólares destinados a iniciativas relacionadas con el agua durante los próximos 5 años.

De entre los distintos programas financiados, el Fondo Rotatorio Estatal para el Agua Potable recibirá una dotación de 30 000 millones de dólares durante los próximos cinco años, lo que supera la suma total de los 25 años anteriores (25 000 millones de dólares). Por su parte, el Fondo Rotatorio Estatal para el Agua Limpia verá duplicada la dotación de fondos.

En Europa, un informe reciente de la OCDE señala las necesidades de inversión previstas en los Estados miembros para el abastecimiento de agua y el saneamiento entre 2020 y 2030. La cifra total para los 28 Estados miembros asciende a 289 000 millones de euros, y el saneamiento representa la mayor parte del gasto adicional total.

La comparación de los gastos adicionales en abastecimiento de agua y saneamiento con la referencia actual pone de manifiesto el nivel adicional de esfuerzo que se requiere. En términos anuales, todos los países deberán aumentar sus gastos anuales en una media de aproximadamente el 40 %.

La eliminación de las tuberías de plomo, la reducción al mínimo de las fugas, el consumo energético y el vertido de fósforo y nitrógeno en las aguas residuales son algunos de los retos más destacados que deben abordarse con celeridad. Todo ello sin interrumpir los servicios públicos a un coste asequible, con una mano de obra cada vez más difícil de atraer y retener.

De hecho, el trabajo en las instalaciones y redes de agua suele ser arduo y peligroso, mientras que los propios procesos de trabajo han experimentado una evolución limitada. La deficiente documentación técnica sobre el estado real de las instalaciones suele conllevar una mayor exposición al riesgo laboral. Todo ello hace que estos puestos resulten menos atractivos para las generaciones más jóvenes.
Muchas empresas han puesto en marcha programas para invertir esta tendencia y ponerse al día con el retraso en materia de modernización. Sin embargo, en la mayoría de los casos, falta la base fundamental: nadie tiene una visión común del estado as-built de las infraestructuras. Partiendo de supuestos obsoletos, los enfoques sofisticados solo pueden conducir a resultados por debajo de lo esperado.
«Si entran datos erróneos, salen datos erróneos»
Además, generar datos sin la capacidad de utilizarlos fácilmente o de garantizar que se mantengan actualizados implica que las iniciativas digitales a menudo se estancan. Los usuarios finales pierden la paciencia ante plazos de implementación cada vez más largos, formaciones complejas y una usabilidad deficiente…
Por eso, en Samp nos centramos en UNA necesidad fundamental del sector: crear una visión «siempre actualizada» de las instalaciones as-built en cuestión de días, con muy pocos datos de entrada. Al hacerlo, volvemos a permitir que se tomen decisiones de inversión acertadas basadas en una comprensión actualizada de los activos industriales a lo largo de toda la cadena de mando.

Dicha transparencia restablece la confianza entre las partes interesadas, al tiempo que permite una estimación de proyectos más rápida y sólida, una ejecución más segura, una entrega eficiente y una mayor facilidad de mantenimiento.
Dado que la inversión en infraestructuras públicas de agua es vital, es importante garantizar que el dinero destinado a ellas tenga el mayor impacto posible.
¿Desea abordar estos temas con más detalle y pasar a la acción?

Reunámonos en persona en BIM World, en París, donde Samp estará presente en el stand de SUEZ (F91) los días 5 y 6 de abril. Como siempre, puede concertar una cita virtual con nosotros en cualquier momento.
Fuentes:
McKinsey (2022), «La Ley de Infraestructuras Bipartidista de EE. UU.: Reinvertir en el agua»
McKinsey (2021), Infraestructura hidráulica de EE. UU.: Sacar el máximo partido a la financiación
OCDE (2020), Financiación del abastecimiento de agua, el saneamiento y la protección contra las inundaciones: retos en los Estados miembros de la UE y opciones de política, Estudios de la OCDE sobre el agua




