En 1990, surge un sencillo componente tecnológico que revolucionará nuestras vidas: el famoso «HTTP» (Hypertext Transfer Protocol), es decir, el HTTP/1.1.En 1997, se adoptó definitivamente la norma de este protocolo de comunicación cliente-servidor bajo el acrónimo RFC 2068.
Permite el intercambio sencillo y universal de datos en una red y ha sido la base que ha propiciado la vertiginosa expansión de Internet, la World Wide Web.Cabe preguntarse, pues, con toda legitimidad: ¿cuándo se producirá ese mismo punto de inflexión en nuestro sector?¿Para cuándo el «HTTP» de las Industrias que permita facilitar los procedimientos de mantenimiento, acortar los plazos de suministro y aumentar la fiabilidad de las instalaciones obsoletas, por citar solo algunas de las numerosas ventajas que se esperan de la famosa Industria 4.0?Desde hace más de diez años han surgido numerosas iniciativas de normalización de datos para la industria (ISO 15926, CFIHOS, DEXPI, IFC/BIM, e-Class, etc.).
Mientras no se haya consolidado y adoptado ampliamente un estándar de descripción e intercambio de datos industriales, tanto los editores de software como las empresas del sector se enfrentarán a decisiones complicadas sin una solución perfecta.
Es un poco como si, al comprar su nuevo ordenador, tuviera que elegir una única red de Internet en la que navegar de entre una decena de redes existentes…En Samp, creemos que parte de la respuesta reside en dos factores clave:
- Separar al máximo la implementación de los casos de uso empresariales del modelo de datos subyacente (que debe poder adaptarse periódicamente a la evolución de las normas y estándares).
- La flexibilidad. Ser capaces de adaptarse al estado actual de los sistemas de información de los actores industriales sin imponer un enfoque de «Big Bang» para la reestructuración de sus datos.




