Durante años el modelado de información de la construcción se ha consolidado como una potente metodología de gestión de la información para el entorno construido. Aunque el BIM tiene mucho sentido, se ha visto contaminado por algunas ideas erróneas, como la de que el BIM tenía que basarse en un modelo CAD en 3D para respaldar la información.
Dado que los modelos CAD en 3D se utilizan en proyectos de construcción, hace más de una década surgió una tendencia que defendía que dichos modelos eran el soporte perfecto para los datos BIM —de otro modo abstractos— una vez que los proyectos se entregaban a los operadores de las instalaciones.
Por supuesto, este concepto fue impulsado por los proveedores de software CAD en 3D. No fue difícil convencer a los operadores, ya que se sentían frustrados al ver que todas las empresas de ingeniería y los contratistas EPC utilizaban potentes modelos CAD en 3D, mientras que a ellos solo se les entregaban (o, mejor dicho, «se les endosaban») unos pocos planos en 2D en formato PDF. Estos ni siquiera se correspondían con lo que realmente se había construido.

Así pues, los proveedores de software CAD en 3D y los operadores de instalaciones avanzaron codo con codo, impulsando la idea de que una buena metodología BIM debía girar en torno a un modelo CAD en 3D. Es más, se suponía que esos modelos CAD en 3D debían actualizarse periódicamente, para adaptarse a la evolución de las instalaciones «en la vida real» (IRL).
Desde entonces, ¿qué ha ocurrido? Los operadores recibían cada vez más los modelos CAD en 3D una vez finalizado el proyecto, con las siguientes observaciones:
- la falta de un equipo cualificado para gestionar los modelos CAD como parte del proceso BIM del operador (la externalización tiene sus inconvenientes)
- no había presupuesto para ampliar el uso del CAD a todos aquellos que necesitarían estos modelos (operadores de campo, contratistas…)
- no se actualizaban los modelos CAD a lo largo del proceso (las razones que subyacen a ello se detallan en nuestro artículo «Overkill BIM»)
¿El resultado? La mayoría de los operadores se han desilusionado con las promesas del BIM, del 3D o de los «gemelos digitales» para las operaciones, y rechazan todos estos conceptos en su conjunto.

Sin embargo, hay una forma de hacerlo.
Una forma sencilla y mejor, que se encuentra en el entorno cotidiano de los operadores: ¿y si el 3D procediera directamente del mundo real y se utilizara como un potente medio para VERIFICAR y ACCEDER a la información?
Esta es precisamente la tendencia que cada vez más empresas están siguiendo en la actualidad, con el auge imparable de dos tecnologías: la captura de la realidad y la inteligencia artificial.
- La captura de la realidad se está convirtiendo en algo habitual, gracias al auge de los escáneres móviles que reducen en un factor de 10 el coste y el tiempo necesarios para capturar incluso las instalaciones más complejas.
- La inteligencia artificial resulta excelente para clasificar y emparejar datos, incluidos los datos 3D, en procesos como la segmentación (detección de objetos) y la semantización (etiquetado de los mismos).
La combinación de estas dos tecnologías permite capturar de forma continua la realidad sobre el terreno y desglosarla en objetos que, a su vez, pueden albergar su propia información BIM.
En resumen: ¡BIM en 3D, sin CAD en 3D!

Ahora es posible avanzar hacia el BIM en 3D sin necesidad de CAD en 3D, manteniendo la promesa original del BIM a los operadores: garantizar que los datos BIM estén disponibles para todos de una forma fácil de comprender gracias al 3D, al tiempo que se mantiene la fidelidad a la realidad sobre el terreno. Sin necesidad de costosas remodelaciones en el proceso.
Por ello, los operadores industriales de numerosas instalaciones —desde emplazamientos muy sencillos y sin personal hasta algunas de las infraestructuras más complejas del mundo (por ejemplo, en la industria nuclear)— han dejado de intentar mantener un modelo CAD actualizado y recurren cada vez más a la captura de la realidad como medio para VERIFICAR y ACCEDER a la información.
El CAD en 3D sigue siendo, sin duda, necesario cuando hay que diseñar una modificación; de ahí la «D» de CAD. Pero, tan pronto como se construye, la captura de la realidad sustituye al 3D, ya que es la única fuente fiable de información para los operadores.
«La captura de la realidad sustituye al 3D, ya que es la única fuente fiable de información para los operadores».
Por supuesto, esto es exactamente lo que hacemos en Samp, con un equipo de primer nivel formado por expertos en IA y 3D. Ayudamos a los operadores de instalaciones industriales brownfield a recuperar el control sobre sus datos, aprovechando la captura de la realidad como un potente medio para VERIFICAR, en primer lugar, la coherencia de los datos técnicos con la realidad y, a continuación, distribuirlos de modo que todos los equipos y contratistas puedan ACCEDER a ellos de una forma familiar, así como señalar cualquier actualización o discrepancia como parte de su trabajo diario.
Algunos lo han denominado «crowdsourcing de la calidad de los datos».
«colaboración colectiva en materia de calidad de datos»
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¡Empiece YA, con sus datos reales, aunque sean imperfectos!




